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6 de diciembre de 2015

El "fin de ciclo" llegó, y ahora comienza uno "nuevo", bien distinto...

Y finalmente, el "fin de ciclo K" tan esperado por los políticos, periodistas y medios hegemónicos opositores al kirchnerismo llegó, pero no como ellos lo habían pronosticado, predicado, explicado, planeado o deseado. Llegó de la manera más democrática posible, su propuesta electoral fue vencida en elecciones libres, pero con dos particularidades que lejos de salpicar su currículum, lo realzan: fue derrotado cuando su líder y mejor candidato posible no podía presentarse por motivos constitucionales (Cristina Fernández), y que además de ser el más votado en la primera vuelta electoral, en el balotaje fue vencido por menos de 700.000 votos en un total de más de 25 millones de votos y luego de doce años de gobierno. Por eso, podemos decir que el kirchnerismo o neoperonismo finalizó su gobierno de tres períodos consecutivos pero no fue depuesto, no cayó por el peso de sus errores sino que fue derrotado en elecciones libres por un escaso margenAlgo inédito en la historia política argentina, donde los gobiernos suelen ser derrocados, derrotados en elecciones que marcan un final dramático o castigan su decadencia.
Sin embargo, esos números no son sorpresa para nadie, y se justifican por lo que hemos argumentado en Basurero Nacional sobre el estado en que el kirchnerismo deja al país comparado con el que recibió en 2003 (ver nuestra nota La Herencia K: Memoria y Balance final 2003-2015). Pero también si se compara este ciclo 2003-2015 con los gobiernos democráticos anteriores, desde 1983 hasta la fecha, como lo hemos hecho en 30 años de democracia, seis gobiernos, un pueblo. Balance parcial y provisorio.
En efecto, este 10 de diciembre finaliza un ciclo de gobierno exitoso, y comienza uno nuevo, que según nuestra humilde opinión será más parecido a una crisis que al paraíso pos-kirchnerista prometido por quienes denostaban al actual oficialismo. Pero no nos adelantemos, veamos cuál es el país que recibe el macrismo el 10 de diciembre, es decir cuál es la coyuntura desde la que edificará su gobierno. Hagamos un breve repaso.

Como bien dice el periodista David Cufré:

(...) esta semana se conoció que el nivel de actividad de la construcción acumula un crecimiento de 7,1 por ciento en lo que va del año, que el empleo en el sector aumentó el último trimestre hasta sus máximos históricos –se crearon más de 30 mil puestos formales respecto de un año atrás, hasta 445 mil– y que las ventas de cemento son record. En el ámbito fabril, más de la mitad de los rubros industriales registran subas, casualmente los que guardan relación con el mercado interno, mientras sufren caídas los que dependen en mayor grado de las ventas al exterior. El mejor ejemplo son las terminales automotrices, que vieron derrapar sus exportaciones 52 por ciento el mes pasado, mientras la demanda local aumentó 27 por ciento. Las ventas de alimentos, indumentaria y electrodomésticos también van en alza, al igual que el consumo de servicios públicos. El sector rural obtuvo un record de 119 millones de toneladas la última cosecha, 11 por ciento más que la anterior y 23,7 por ciento de suba acumulada respecto de la campaña 2012/2013. Los niveles de morosidad bancaria son mínimos, y las empresas y las familias aparecen con escasos márgenes de endeudamiento. La desocupación es del 5,9 por ciento, la menor en 28 años. La cobertura previsional ronda el 97 por ciento. Si a eso se llama crisis es solo para generar las condiciones políticas que justifiquen un plan de ajuste y una devaluación, cuyas consecuencias sí serán dolorosas para la mayoría de la población.
Además de instalar a través de los medios hegemónicos que la economía no crece hace cuatro años y no genera empleo, lo cual no es cierto, como se acaba de señalar en base a las estimaciones de dos consultoras privadas –una ligada a Scioli y la segunda afín al macrismo–, el otro engaño al que apelan los que preparan la devaluación y el ajuste es que el Banco Central no tiene reservas. Carlos Melconian, próximo presidente del Banco Nación, dijo en julio del año pasado que las reservas estaban “en cero” cuando se cerró el primer canje de monedas con China. En función de ello anticipaba para 2015 un año catastrófico, que no se cumplió.
El argumento de que la economía no crece hace cuatro años y no genera empleo también es inexacto y persigue el mismo objetivo publicitario de acumular consenso social para un cambio de modelo económico. De acuerdo a las estimaciones del Estudio Bein, en 2011 la economía creció 7,0 por ciento, en 2012 avanzó 0,8, en 2013, 2,9 por ciento, en 2014 cayó 2,5 y este año subiría 1,5 por ciento. Según la consultora de Orlando Ferreres, de extracción neoliberal, en 2011 el PIB subió 5,8, en 2012 bajó 0,3, en 2013 creció 3,1, en 2014 retrocedió 2,6, y en lo que va de 2015, hasta octubre, la economía avanzó 1,4 por ciento, con tendencia ascendente. La curva que describen esas estimaciones es la de un serrucho, con alzas y bajas, luego de varios años de crecimiento a tasas chinas.




Pero el pueblo se expresó en el balotaje y entre dos modelos de país bien distintos, entre dos modos de ver el país y el mundo y de gobernar bien distintos eligió a uno, el que representa el macrismo, por menos de tres puntos porcentuales. Nunca fue tan escasa la diferencia en las preferencias electorales de los argentinos, pero sólo el que gana debe gobernar; al menos en el poder ejecutivo, porque en las cámaras del Congreso y en las provincias otro es el panorama. Y en ese poder ejecutivo es donde se delinea el rumbo del país, el modelo y las medidas de política económica que regirán en los próximos cuatro años. Y ¿qué se puede esperar de ese rumbo? Quizás tengamos una idea si vemos que en países como Brasil, Grecia, España, Italia y Portugal hace unos años que se aplican ese mismo tipo de medidas económicas








Repasemos, además de las diversas notas nuestras sobre el tema, lo que nos dice el mismo Cufré:

Los indicadores de actividad, consumo y empleo nacionales contrastan con los de Brasil, adonde la economía cayó en el tercer trimestre un dramático 4,5 por ciento y la desocupación acelera su marcha hacia los dos dígitos. Son los peores registros en 80 años. La crisis allí ha ido escalando a medida que se profundizaron las medidas que el nuevo gobierno planea instrumentar aquí a partir del 11 de diciembre: devaluación, contracción del gasto público y desregulación financiera. 
La estanflación de la que vienen hablando esos economistas hace años finalmente se convertiría en realidad, gracias a las políticas de Cambiemos.
En el mismo período, países europeos como Grecia, España, Irlanda, Italia o Portugal padecieron con mucha mayor crudeza ese mismo escenario de crisis internacional. El mérito de Argentina fue haber sobrellevado el temporal, aún presente, conservando la desocupación en niveles bajos, ampliando la cobertura social –más jubilaciones, nuevos planes como el Progresar y extensión de las asignaciones familiares– preservando su aparato productivo, sosteniendo el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones y achicando el volumen de endeudamiento estatal.
La promesa de pobreza cero –un objetivo sin dudas ambicioso, con escasos o nulos antecedentes internacionales– parece difícil de alcanzar si lo primero que viene es un golpe al poder adquisitivo de salarios y jubilaciones con una megadevaluación, la eliminación de retenciones, la quita de subsidios y la apertura exportadora. La disminución de la inflación, otro de los compromisos del nuevo gobierno, arranca también en la dirección opuesta. Las primeras señales de Cambiemos recuerdan estrategias de los 90, cuando se impuso un escenario de disciplinamiento social en base a shocks inflacionarios y de desocupación, en ese orden.


Y como complemento, leamos la interesante opinión del periodista Alberto Dearriba sobre el tipo de gobierno que podremos ver a partir de este diciembre:

Nunca gobernó (...) un presidente que no fuera ni radical ni peronista. Pero ahora, la derecha ya no tendrá un presidente permeable a sus intereses, un dictador sangriento o un superministro de Economía que ejecute sus planes.
Pero Gils Carbó ocupa un cargo vitalicio que sólo se remueve con los dos tercios del Senado, Vanoli sólo puede ser echado por mal desempeño con anuencia de una comisión bicameral del Congreso, Sabbatella con los dos tercios de los 39 miembros del  Consejo Federal de Comunicación Audiovisual y Bauer está avalado hasta 2017 por la reglamentación de la ley de medios.
La irrenunciable independencia de poderes, la sacrosanta autonomía del Banco Central y el apego irrestricto a las normas ya no serán banderas después de la foto de una alternancia que era impensable un par de años atrás.


Así es, en pocos días asistiremos al fin de un ciclo y el comienzo de otro bien distinto. Finaliza uno de crecimiento de la economía, de los salarios reales de la población, de re-afirmación de derechos y logro de derechos nuevos, de afianzamiento de la democracia, del estado de derecho, de la libertad de expresión y el derecho a la información, de recuperación de resortes de la economía nacional, y el comienzo de uno nuevo bien distinto (como explicamos aquí).

Y aquí es donde la opinión popular se divide casi en dos mitades. Una mitad opina que
el nuevo ciclo es no sólo de signo contrario sino de sentido contrario, de retroceso. La otra mitad, aunque una buena parte piensa que será más auspicioso porque va en un sentido contrario, otra parte de esa misma mitad cree que los logros de estos doce años no se perderán (como dijimos aquí).
Nosotros, en cambio, creemos que no sólo por lo que el espacio político dejó entrever en la campaña que hará sino lo que esboza luego de ganar las elecciones, los hombres que escogió para gobernar y las alianzas nacionales e internacionales que realizó, el país se apresta a realizar un cambio de rumbo de 180° luego de aplicar el freno bruscamente. Tememos también que la mayoría de los argentinos no cuentan con cinturón de seguridad ni están suficientemente advertidos o informados de esta frenada y, por lo tanto, este giro violento en el rumbo del país va a dejar muchos heridos, malheridos, desplazados y pocos ganadores, como ha ocurrido tantas veces en nuestra historia. Por eso afirmamos que el ciclo que comienza es distinto pero no es "nuevo", ni en sus políticas económicas, sociales ni en la exterior. Con sólo repasar algo de la historia política argentina de las últimas décadas se verá las similitudes entre el macrismo, el menemismo, la última dictadura, el peronismo pos-muerte de Perón y las dictaduras de Aramburu, Onganía, etc.
Pero el pueblo argentino ya se expresó, y la democracia está para aceptarla, cuando se gana y cuando se pierde. No obstante, la república y las instituciones también están para respetarse, cuando se está en la oposición y más aún cuando se está en el gobierno. Lamentablemente, el macrismo antes de asumir ya esboza que los principios republicanos tantas veces reivindicados y glorificados mientras estaba en la oposición van a quedar en la puerta de la casa de gobierno. No así sus principios económicos, lo que a su vez empeora el panorama político de los próximos años.
No obstante, como la historia no la hacen los dirigentes (ni los iluminados, ni los mesiánicos ni los comunes) sino los pueblos en conjunto, con sus ideales, sus acciones y sus elecciones cotidianas, el guión de los próximos años no está escrito, lo escribimos todos nosotros día a día, mes a mes y año a año. Por eso, lo único seguro hoy en día es que el 10 de diciembre habrá realmente un cambio de ciclo. Esperemos (hagamos) que el panorama que se entreve en el horizonte sea mejor de lo que parece, al menos de acuerdo con la visión de este humilde servidor público.

Basurero Nacional.

9 de junio de 2015

Fin de Ciclo K. Ahora sí que llegó...

La tercera es la vencida... aunque ya van, al menos, cinco anuncios de la llegada del fin de ciclo del kirchnerismo desde que asumió el gobierno en 2003, y ese mentado final todavía parece negarse a llegar.
Ante este panorama de yerros en los pronósticos, deberíamos preguntarnos frente a este nuevo presagio: ¿se tratará de un fin de ciclo K o asistimos a un nuevo reset del kirchnerismo?
De esta manera ya lo hemos planteado aquí en varias notas, entre ellas Estreno: Fin de Ciclo K (V). Próximamente en los más grandes medios
El "Fin de Ciclo K" (IV), "Como la Cigarra"...
así que no abundaremos en los intentos anteriores de muchos periodistas, medios de difusión, analistas e intelectuales de explicar la llegada del fin del kirchnerismo como movimiento político, ya sea en programas, diarios, revistas y hasta libros sobre el tema. Hoy nos remitiremos a analizar lo que se está diciendo en estos días sobre el nuevamente anunciado "fin de ciclo K".
Vayamos ya, pues, a los textos:


Se rompe una regla: la política oficial se afianza en el último tramo.
La economía de corto plazo casi no forma parte hoy de la agenda ni siquiera entre los candidatos políticos entusiasmados con la posibilidad de ganar las presidenciales del 25 de octubre ni de aquellos que quieren sacarle provecho a un giro a la derecha en la política económica. Hoy casi nadie habla de inflación ni de estanflación y el conflicto con los buitres, más allá de algunas escaramuzas que probablemente sigan, no forma parte de la discusión.
Con niveles de desempleo relativamente bajos, precios y tipo de cambios equilibrados y algunas dificultades subsanables en las cuentas fiscales, la economía, a diferencia de otros períodos disruptivos de la historia reciente, vislumbra un cierre de ciclo en el que existe un predominio claro de la política sobre la economía.
Históricamente, los cambios de gobierno o los fines de ciclo albergaron enormes expectativas porque los mandatorios salientes, ya sea el radical, Raúl Alfonsín, el conservador-peronista, Carlos Menem o el aliancista, Fernando de la Rúa, dejaron el país en llamas o al borde de precipicio. Cualquier mensaje esperanzador que muestre equilibrio siempre fue bienvenido entre los argentinos que vivieron en los '80, los '90 o fines del siglo XX. Pero ahora esta idea de qué el próximo presidente será mejor y que instrumentará una política económica superadora no anida, en muchos casos, ni siquiera en el más recalcitrante militante antikirchnerista.
Entre la población se agiganta la idea de seguridad que le confiere la política socioeconómica. La tranquilidad del ciudadano se inspira en que su empleo no peligra y que el poder de compra de su salario se mantiene por las paritarias y una política centrada en mantener el consumo como eje del crecimiento.
Más allá de esta "sensación" de hastío que instalaron, discurso tras discurso, desde ciertos sectores del stablishment, la sociedad hoy está reconciliada con la política oficial, incluso tomando en consideración los déficits y las materias pendientes del kirchnerismo. De hecho, un informe de confianza del gobierno que elabora la Universidad Di Tella le ofrece a la gestión de Cristina Fernández de kirchner el mayor nivel de confianza de los últimos tres años. Este indicador registró un aumento del 10% en mayo respecto de abril, señala la Di Tella a partir de una investigación de Poliarquía Consultores.
La mejoría es más pronunciada si se toman valores interanuales, ya que la confianza en la administración aumentó un 38% con respecto a mayo de 2014. El estudio indaga en la percepción de los encuestados sobre cinco aspectos del gobierno: imagen, capacidad, interés, eficiencia y honestidad. El atributo más valorado del gobierno es la honestidad. Sin embargo, hay un dato que resulta más ilustrativo a la hora de hacer un análisis comparativo entre el kircherismo y las gestiones de la nueva era democrática que empezó en 1983: el mayor índice de confianza de la gestión K, por grupo de edad, se ubica entre aquellos que tienen entre 30 y 49 años. Esta franja etárea atravesó las grandes crisis que sufrió el país con la hiperinflación de 1989-90 y la salida traumática de la Convertibilidad en 2001-02. Pero, atención, el segundo segmento que más confianza profesó hacia el gobierno en esta encuesta son los jóvenes de entre 18 y 29 años.
En la última etapa, con más de una década de administración política, el gobierno mejoró su confianza entre aquellos que atravesaron todo el proceso democrático y quienes crecieron bajo la gestión kirchnerista.
Sin embargo, la preocupación y el temor hoy están esencialmente focalizados en la política social y económica que llevará a cabo el próximo gobierno.
Esto explica, de alguna manera, porque los economistas de los precandidatos de los partidos políticos se esmeran por mostrar en público a la sociedad que van a mantener los ejes centrales de la gestión.
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Comenta sobre el tema el periodista de Clarín, Julio Blanck:

Se le han llevado de todo un poco a Massa, y quizás haya más, algún dirigente notorio y segundas y terceras líneas que hagan más profundo el desangrado de las estructuras. Hasta aquí, asustados porque Massa ya no les garantiza el paraguas protector para mantener el poder en sus territorios, intendentes y legisladores huyeron en atropellada vuelta al oficialismo demostrando cuánto tenían de espesor sus convicciones. 
Dicho esto sin perjuicio de que, en los pocos sondeos serios que circulan, la imagen de la Presidenta creció sin pausas los últimos tres meses.
En verdad, pueden seguir discutiendo esto diez días más después del inminente cierre de alianzas. El 20 de junio se termina el plazo para anotar candidaturas. Ese el punto de no retorno.
Pero nadie puede asegurar que unos y otros hagan algo distinto a lo que hicieron hasta ahora para evitar que el kirchnerismo se perpetúe en el poder.
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Veamos qué es lo que opinan en el entorno macrista sobre el tema:

Como Macri pareció inmune a esa presión, hoy De Narváez se lo propuso públicamente. Le pidió al líder del PRO "grandeza política" para sellar el acuerdo con Massa y confirmó que el jefe de Gobierno sabe que de no acordar con el líder del Frente Renovador puede favorecer un triunfo del kirchnerismo.
De Narváez dijo que en el encuentro del miércoles en su casa, el consultor ecuatoriano afirmó: "Sabemos que podemos perder, pero preferimos perder puros, solos".
"Durán Barba es muy claro hablando y básicamente dijo dos cosas: Cristina es imbatible y la economía de bolsillo va a mejorar", reveló esta mañana en declaraciones a radio Mitre. Y precisó que, en ese contexto, el histórico asesor macrista les dijo que "por eso decidimos ir solos, puros, aún sabiendo que podemos perder y preferimos perder puros, solos".
(...) se lamentó De Narváez y agregó que "si bien desde lo técnico esa posición es sostenible, desde lo político me parece imperdonable".
Las revelaciones de las charlas privadas con Durán barba, forman parte de la última jugada de Massa, que como reveló LPO, este martes cuando brinde una conferencia de prensa, pronunciará un mensaje simple pero contundente: Instará por última vez a Macri a que habilite la primaria o en caso contrario, será responsable que el kirchnerismo gane en primera vuelta.
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Leamos ahora lo que editorializa en La Nación Joaquín Morales Solá:

Macri y Massa, cuando ya es tarde para todo.
El "círculo rojo", una metáfora para nombrar a los sectores empresarios más influyentes del país, rodeó a Macri en días recientes para empujarlo a un acuerdo opositor. Esos hombres importantes de la economía temen, más que nada, la continuidad del cristinismo con otro nombre. Al revés de Massa o de Daniel Scioli, a Macri no lo atemoriza el "círculo rojo": nació dentro de él, los conoce desde adolescente a casi todos los grandes empresarios y es crítico de lo que éstos han hecho durante el kirchnerismo.
Según las mediciones del macrismo, un 60 por ciento de la sociedad quiere ese cambio, aunque no todo ese bloque es extremadamente crítico de Cristina Kirchner o de su gobierno. Se inclina por un cambio de personas, de métodos y de políticas, pero no quiere vivir bajo un poder que disponga giros de vértigo. Por eso, Macri corrió su discurso hacia el centro: promete conservar los subsidios sociales, hacer eficiente a Aerolíneas Argentinas en manos del Estado o confirmar en su cargo al actual CEO de la estatal YPF, Miguel Galuccio.
En la desesperación de los últimos días, sólo reclamaba un papel como actor de reparto. La última carrera electoral de Massa no deja de ser una tragedia política y personal. Hace apenas ocho meses era el candidato presidencial con más intención de votos.
Cansado y debilitado, casi con la lengua afuera, lo buscó a Macri. Macri lo esperaba, pero para decirle que no, cobrando el desplante que él sufrió de parte de Massa en las elecciones de 2013. Ninguna política nueva le quita a la política su eterna dosis (¿necesaria, tal vez?) de dureza y frialdad. La mejor síntesis la hizo un viejo massista: "Ya es tarde para todo".
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Veamos ahora qué piensan los factores de poder real al respecto:

El establishment hará cualquier cosa" para que no gane el FPV.
El secretario general de la Unión Industrial Argentina (UIA) y diputado nacional por el Frente Renovador, José Ignacio De Mendiguren, aseguró hoy que desde el establishment económico harán "cualquier cosa" para evitar que el Frente para la Victoria triunfe en las elecciones presidenciales de este año.
“Es verdad que hay mucha gente del establishment que tiene un temor grande a un posible triunfo del Frente para la Victoria”, sostuvo De Mendiguren en radio Del Plata y agregó: “Con tal de que eso no se dé, cualquier otra cosa sirve”.
Sin embargo, el empresario massista se desmarcó de ese sector y mantuvo distancia al afirmar que “eso no es una elección". "Una elección es que cada uno plantee lo mejor, y si tiene que ganar el que tiene que ganar porque la gente lo eligió, eso es la democracia”, subrayó.
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Pero será tan así como dicen...:


Repuntó en mayo la confianza en el Gobierno.
La confianza en el Gobierno registró un aumento de 10% en mayo respecto de abril. Así lo establece el informe de Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que elabora la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), a partir de una investigación de Poliarquía Consultores.
La mejoría es más pronunciada si se toman valores interanuales, ya que la confianza en la administración nacional aumentó un 38% con respecto a mayo de 2014, cuando se ubicaba en 1,51.
El índice, que utiliza una calificación de 0 a 5 puntos, se ubicó en 2,09 y registró el valor más alto desde mayo de 2012, cuando había trepado a 2,14 puntos. Es la tercera suba consecutiva desde febrero de este año.
El estudio indaga en la percepción de los encuestados sobre cinco aspectos del Gobierno: imagen, capacidad, interés, eficiencia y honestidad. Fue la honestidad el atributo mejor valorado, con 2,43 puntos, lo que implica un incremento de 13% con respecto a abril en ese rubro.


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Cristina Kirchner ante un ciclo que no termina.
Se dice que Cristina sube en la consideración pública porque “ya se va” y que, como todo presidente que deja el cargo, la mirada de la población sobre ella se vuelve más matizada,
menos aguda. Se compara entonces esta etapa de la gestión kirchnerista con el último año del primer gobierno de la chilena Michelle Bachelet, que finalizó en marzo de 2010. Bachelet había experimentado un fuerte descenso en su imagen al inicio de su mandato, tocando un piso de alrededor del 35 por ciento de aceptación en 2007. La dirigente socialista se retiró tres años más tarde con un histórico 84 por ciento de aprobación.
Si este razonamiento es adecuado, todo presidente que se retira del cargo sin reelección posible, se beneficiaría con un “viento a favor” en las encuestas, a partir de que una regla no escrita que indicaría, supuestamente, que la consideración pública se vuelve más benevolente con un mandatario que se retira.
Lamentablemente, al menos en el caso de la Argentina, esta situación no se ha verificado. Más bien lo que suele ocurrir es todo lo contrario, según la evidencia histórica. En un paper publicado en 2013, el politólogo Aníbal Pérez-Liñán trabajó sobre la cuestión “Liderazgo presidencial y ciclos de poder en la Argentina democrática”. En ese trabajo, el especialista recopiló datos de encuestas sobre el porcentaje aprobación de la gestión de gobierno entre 1983 y 2013.

La información está compilada en el gráfico que sigue:

Según puede observarse, los niveles de aprobación de Raúl Alfonsín, Carlos Menem e incluso Néstor Kirchner -algunos mayores, otros menores- permanecieron estancados o cayeron en los últimos meses de cada una de sus gestiones. En todos los casos, se econtraron muy lejos de los picos de aprobación que lograron alcanzar en algún punto de sus mandatos.
La consultora IPSOS ha dado a conocer información sobre los niveles de aprobación de Cristina Kirchner en los últimos dos años. En esta nota se indica que en 2013 la imagen presidencial, de acuerdo a esa empresa y sus estudios de opinión, había caído con respecto a 2011 pero hasta un piso todavía alto, del “50 por ciento”. A fin de 2014, la consultora la ubicaba en 49 por ciento. Aquí se ve cómo, Luis Costa, de IPSOS, señaló el mes pasado a Interamerican Dialogue que que “Cristina permanece como la presidente más popular de la región con el 49 por ciento” de aprobación.
Para pasarlo en limpio, entonces. No es cierto que en la Argentina se dé un “efecto Bachelet”. No se verifica que “la imagen del Presidente sube porque se va” o que, en este caso, “Cristina sube porque se va”. De esa forma, la actual mandataria -en caso de mantener o mejorar los actuales niveles de aceptación- es protagonista de una compleja operación política nunca antes lograda en la historia reciente argentina. Rompe el ciclo que termina con una cierta “demonización” de un jefe de Estado que se aleja.
Sobre esta cuestión deberán tomar nota no sólo los analistas que habían pronosticado para esta altura de 2015 un “fin de ciclo” político para Cristina, sino también los sectores que evalúan con cierta liviandad que el kirchnerismo se desvanecerá en el aire una vez que la mandataria deje el 10 de diciembre la Casa Rosada.
Para hacer aún más completa su ruptura con el pasado reciente, Cristina tendrá que producir otro hecho que ni Juan Perón ni Carlos Menem -los dos presidentes de su partido que estuvieron algún tiempo más que ella en el cargo- lograron o quisieron lograr: colocarle la banda y entregarle el bastón presidencial a un dirigente que triunfe en elecciones y que surja de su mismo signo político.
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El FpV se mantiene como primera fuerza nacional, según encuestas.
Un encuesta de M&F vuelve a colocar al Frente para la Victoria como la primera fuerza en intención de voto a nivel nacional, cinco puntos por delante de la alianza entre PRO, UCR y Coalición Cívica, y a más de 24 puntos del espacio de Sergio Massa.
La encuesta realizada por la consultara Management & Fit, publicada hoy por el diario Clarín, repite los resultados de las encuestas que otro centros de opinión pública vienen realizando: el Frente para la Victoria continúa a la cabeza de la intención de votos, con Daniel Scioli como el candidato mejor posicionado en las PASO.
La muestra, que abarcó 2400 casos en todo el país, coloca al oficialismo nacional como la fuerza más elegida que, con la suma de los números del gobernador bonaerense y del ministro de Interior y Transporte Florencio Randazzo, alcanzaría el 35,3% de los votos.
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Elecciones 2015: Cristina supera el 60% de imagen positiva.
"La imagen de la Presidenta crece de manera sostenida", indicó López al evaluar el grado de influencia que tendrá la mandataria en las próximas elecciones.
Según el especialista, la imagen positiva de Cristina Kirchner "está por arriba del 60%". Y afirmó: "Lo dicen consultoras oficialistas y opositoras, incluso la multinacional IPSOS, que revela la imagen de los dirigentes de la región donde Cristina es la segunda con el 50 % de imagen positiva por debajo de (el presidente de Bolivia) Evo Morales".
En mayo, la imagen positiva Cristina estaba en 50 % según una encuesta del consultor Raúl Aragón: "Scioli está creciendo fuertemente en parte por el crecimiento y recuperación impresionante de Cristina en calidad de imagen", analizó el especialista a dos meses de las PASO 2015.
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Elecciones 2015: Hasta Macri reconoce que Cristina tiene una buena imagen.
Al ser consultado, afirmó que la presidenta tiene "una imagen razonable al final de un mandato". Cuando prefirió decir que eso "no le preocupa", el Jefe del PRO reconoció que la mandataria no es "piantavotos".
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“Hoy, Cristina supera el 50% de imagen positiva, y en Provincia está cerca de los 60 puntos”, indicó el consultor Mario Riorda.
El politólogo y experto en estrategias en comunicación política analizó en Mañana Sylvestre la fuerte recuperación de la Presidenta y del Gobierno en general de cara a las próximas PASO.
“Cristina está incluso superando el 50% de imagen positiva, y sobre todo porque hay diferencia de entre 4 y 5 puntos entre encuestas telefónicas y encuestas domiciliarias, y en las domiciliarias está dando cómodamente arriba de 55 puntos, e incluso en la provincia de Buenos Aires más cerca de 60 puntos que de 50”, subrayó el analista político e investigador académico Mario Riorda, sobre la recuperación política del Gobierno, registrada en este último trimestre.
Desde su perspectiva, parte de la prensa y de los analistas cayeron en la “tentación analítica temprana” al hablar de fin de ciclo político tras el llamado efecto Nisman, situación que a su juicio parecería hoy lejos de concretarse.
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Queda ya bien claro que se repite el fin de ciclo del kirchnerismo... al menos el mismo final que se viene anunciando desde hace una década, es decir que el Frente para la Victoria sigue siendo el partido más fuerte y vigente de la década y, de seguir así, se proyecta como el vencedor de las elecciones de este año como lo ha sido a lo largo de su gobierno, al menos en la primera vuelta.
El hecho de que la oposición política y mediática y los usuarios (con exclusividad) de los medios de difusión hegemónicos hayan creído lo contrario, sólo demuestra lo que comentamos aquí en varias oportunidades (por ejemplo en *Glasnost, Perestroika y la Caída del Muro de... Clarín, *Medios hegemónicos. Mentime y llamame "la gente"..., *La basura en el ojo de la "opinión pública"..., *El día en que el Grupo Clarín desmintió al Grupo Clarín... o en *¿Es correcto decir que Clarín miente? No): que el muro de desinformación o información por demás sesgada de esos medios no deja ver con claridad una realidad que suele golpearlos fuertemente cada dos años, cuando hablan las urnas y callan a muchos medios.





10 de septiembre de 2014

Estreno: Fin de Ciclo K (V). Próximamente en los más grandes medios.

De los autores de la saga El Fin de Ciclo K, llega a las pantallas, micrófonos y páginas de los más grandes medios hegemónicos esta nueva temporada de la serie. Aunque las anteriores ediciones resultaron un fracaso en cuanto a la concreción de lo pronosticado, sí tuvieron un éxito de difusión pública, y coparon los debates y conversaciones mediáticas o en casas, oficinas, fábricas y mesas de café. Y esta vez los autores insisten una vez más en que ahora sí se hará realidad, y que este final del kirchnerismo es el definitivo…

El comienzo de esta saga se remonta a incluso a antes de que asuma su presidencia Néstor Kirchner, cuando el principal editorialista de La Nación en aquel entonces, José Claudio Escribano, pronosticaba el fin de la presidencia kirchnerista ¡para el año siguiente!...
La segunda edición fue a finales de la misma, cuando aseguraban que Cristina no ganaría las elecciones de 2007 porque el modelo estaba agotado.
La tercera edición se basaba en el conflicto del gobierno con los agroexportadores por la circular 125 y en la derrota oficialista en la reñida votación del senado, más el trabajoso triunfo del oficialismo en las elecciones (incluyendo la derrota en la provincia de Buenos Aires), lo que llevaría –auguraban- a la caída del segundo gobierno kirchnerista.
La cuarta y "segura" derrota kirchnerista fue anunciada para las elecciones de 2011, debido al “agotamiento del modelo” y el cansancio del pueblo con el kirchnerismo en el poder y su desgobierno.
Como hemos visto, aunque los cuatro capítulos de la saga contaron con una vasta repercusión en los medios y en los debates políticos, el tan anunciado “fin de ciclo K” contó con un escaso apoyo popular, ya que el kirchnerismo en lugar de ser superado se convirtió en el movimiento político más exitoso de la historia democrática argentina desde el siglo XX hasta hoy.

Para más datos sobre esos hechos, el amable lector puede repasar las siguientes notas que este humilde servidor público publicó sobre los mismos:








Repasemos ahora lo que los medios están diciendo, denunciando o anunciando este "nuevo" final del kirchnerismo:


La tríada del poder muestra sus cartas.
Ahora, ante la "gravedad" de los acontecimientos por las iniciativas políticas y parlamentarias del gobierno nacional, se disipan las brumas que posibilitan un discurso ambiguo y la oposición sale al cruce de la modificación de la Ley de Abastecimiento, en clara confluencia con el interés de los grandes grupos empresarios nucleados en el Grupo de los Seis (G6) y el Foro para la Convergencia Económica. Gerardo Morales (UCR) aseguró: "Hay mucha arbitrariedad y discrecionalidad. El gobierno se está radicalizando ante la crisis económica, yendo a un chavismo extremo (...). La nueva ley podría ser impugnada ante la Justicia por inconstitucional."
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, pontificó también que "un gobierno que hace años tiene la mayoría en el Congreso, una tropa que vota todo, me hace acordar a la obediencia debida durante la dictadura". Está demostrando su verdadero pensamiento de extrema derecha y claramente antidemocrático. La analogía indica los verdaderos temores del empresariado más concentrado, del cual una parte importante es de capital multinacional, para quien la regulación estatal constituye algo asimilable a un delito de lesa humanidad. A su vez, el último comunicado del G6 manifiesta: "Los empresarios instan al Poder Legislativo, a tener en cuenta los elevados riesgos que implica esta iniciativa sobre la generación de empleo, la inversión, el crecimiento de la producción y el adecuado abastecimiento." Se trata de una vulgar y primitiva amenaza acerca del supuesto poder de fuego que podría desplegar el arco de las grandes corporaciones si el Estado, en representación de los ciudadanos de la Nación, se aboca a actuar para impedir los crónicos abusos en los precios.
La derecha política opositora, sin plan ni programa coherente, comienza a darle señales concretas al establishment que se subordinará a sus exigencias. Ante ello, resulta fundamental no perder de vista las enseñanzas históricas recientes. Las mismas nos señalan que, aún con límites y  asignaturas pendientes, los avances conseguidos no obedecieron a la implementación de mágicas recetas sino que fueron una consecuencia de la amplia participación ciudadana y de una visión ideológica que valora la intervención activa del Estado Nacional y que ahora se afirmará a partir de nuevas leyes. Es una lógica con un profundo sentido de progreso social, que la opción restauradora de tres grandes poderes: las corporaciones empresarias, los políticos pro establishment y los medios monopólicos, pretende desesperadamente desarticular.
Frente a una ley que se propone defender a los ciudadanos, las corporaciones que abusan de su poder dominante colocan a esta tríada –pretendidamente sacrosanta– en una flagrante contradicción con los intereses de las grandes mayorías sociales.



Cristina contra la "falsa foto" de los fondos buitre.
La Presidenta publicó en su página personal un artículo en el que desbarata la falsedad
de una imagen que circuló hoy por varios medios de comunicación, en donde se veía a brigadas del grupo islamista Hezbollah con una foto suya.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner viene desde hace tiempo recibiendo ataques indirectos de parte de grupos cercanos a los fondos buitres con el objetivo de desgastar su figura pública. Al anuncio de la investigación de supuestos bienes que su hija Florencia Kirchner podría tener en Nueva York, se sumó el día de hoy la difusión de una fotografía en la que se ve a militantes del grupo islamista Hezbollah portando una foto de la jefa de Estado.
La imagen que circuló hoy por varios medios de comunicación locales e internacionales fue publicada en un sitio denominado “Arabi-press”. Ante esta situación, Cristina publicó un artículo en su página web personal en el que se propuso desbaratar estos mecanismos llevados a cabo por los "buitres".
"Hace unos días fue mi hija Florencia. La Nación y algunos otros más impresentables "informaban" acerca de lujoso piso sobre Park Avenue en NY, como domicilio de estudios cuando apenas tenía 19 años. Para darle "veracidad" acompañaban la publicación con fotos que parecían sacadas de la última edición de Hola! (con todo respeto por esta publicación). Todo terminó, como no podía ser de otra manera en un papelón internacional y nacional", comienza el texto.
"Ahora me toca a mí. Algunos medios como Infobae reproducen fotos difundidas por un "sitio" de la web autodenominado "Arabi-press" donde se "muestra" un presunto desfile de brigadas de Hezbollah "portando" fotos, entre ellas la mía. La verdad que los buitres siguen tocando fondo. Ahora falsificando fotos", continuó.
La Presidenta criticó el artilugio de intentar asociar su figura a la de grupos extremistas: "¿Creerán que alguien asociará mi imagen con la de yihadistas que degüellan a sus víctimas? ¿Tan poco respeto tienen por las vidas humanas, que ni siquiera les importan las de sus propios compatriotas?".


La mencionada foto, cuya difusión intenta mezclar, salpicar al gobierno con grupos violentos de Medio Oriente, no se tomó en una manifestación pública de militantes de las brigadas del grupo islamista Hezbollah, sino de otro grupo político de Palestina.
Sigamos ahora con lo que se publicó sobre este nuevo capítulo de la saga.


Nueva amenaza de los buitres a los bonistas que ingresen al canje.
El abogado de Singer procedió, por lo tanto, a amenazar a Argentina con el desacato y con la búsqueda de activos para embargo. "El desacato es la máxima pena que puede declarar Griesa. Creo que el juez Griesa va a actuar en ese sentido. A Argentina puede no importarle pero es grave. Habrá sanciones monetarias y no monetarias porque la República sigue violando el fallo."
El lobby buitre arriba a estas orillas y excede los litigios en las cortes. En su página Web, ATFA, recomendó que Argentina siguiera los consejos del ex ministro de Economía y padre de la Convertibilidad, Domingo Cavallo. El economista, que disertó en el 70 aniversario del acuerdo de Bretton Woods, opinó que "Argentina tiene que cumplir con la decisión del juez Griesa" y que si lo hace "los miles de millones de dólares que se fueron, volverán." Según los buitres, Cavallo "fue muy crítico de la manera como la presidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner, manejó la crisis” y el ex ministro dijo que “ella quiere culpar a los buitres de todo lo que está pasando”. Para el diario The New York Times, que cubrió el evento, “en los arcanos rincones de las finanzas globales, Cavallo es considerado casi una estrella de rock".



Méndez: "Este Gobierno me hace acordar a la dictadura y a la obediencia debida".
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, salió a cuestionar de manera inusualmente dura el avance en el congreso del proyecto de ley que modifica  la Ley de Abastecimiento, y que es rechazado de plano por los sectores empresarios. Méndez afirmó hoy que "el Gobierno, su mayoría absoluta en el Congreso y su tropa de lealtad incuestionable" en ese ámbito le recuerdan "a la dictadura y la famosa obediencia debida" alegada para avanzar con órdenes sin cuestionarlas.
"¿Ustedes saben cuáles son las empresas que apoyaron a Hitler? Empresas grandes. Los empresarios están con el poder siempre. No es mi caso". En ese sentido, aseguró que la UIA estuvo en contra de estas leyes de consumo desde el primer día, aunque hay normas de convivencia con el Gobierno.
"El tema lo veo mal, porque (la ley) va a salir, por eso hemos planteado el tema judicial y estamos preparados. Me preocupa y me duele decirlo, me cuesta decirlo, que un Gobierno que tiene una mayoría durante 10 años absoluta, que tiene una tropa de lealtad incuestionable, que levanta la mano, a veces me hace acordar a la dictadura y la famosa obediencia debida", afirmó Méndez.


Cavallo, en The New York Times: "La Argentina tiene que pagar a los holdouts".
El prestigioso diario norteamericano le dedicó una nota al ex ministro, quien dijo que la política económica de Cristina Kirchner es un "desastre" y que el FMI debería promulgar una ley de quiebras para países en default. "Hay que cumplir con la decisión de Griesa", afirmó.
El ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, es el foco de un reciente artículo en DealBook, el popular blog financiero del New York Times, donde se leen sus opiniones acerca de la disputa con los holdouts y el manejo de la economía por parte del Gobierno de Cristina Kirchner.
El dos veces titular de la cartera de Economía, bajo los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa, calificó la gestión económica de la presidente Cristina Kirchner como un "desastre.
De acuerdo a la nota, Cavallo expresó que si el próximo gobierno estabiliza la economía con "políticas responsables", los millones de dólares que dejaron la plaza local volverán, y en este escenario de estabilidad, se podrá cumplir con los holdouts que litigaron con éxito a la Argentina por el pago de la deuda soberana.
El ideólogo de la convertibilidad, definido en la nota como "una estrella de rock del mundo financiero", dijo además que la Presidente nunca acordaría con estos fondos de inversión porque "sostiene su carrera política luchando contra los holdouts".


Repasemos ahora un editorial del diario La Nación, el que claramente sugiere que el gobierno es prácticamente una cuasidictadura al mando de los peores políticos del país:

El gobierno de los peores.
Uno de los fenómenos más notables de esta etapa final del kirchnerismo es la manifiesta impericia en el manejo de la economía. Decisiones clave para el futuro de la Argentina han quedado en manos de individuos con mínima preparación y experiencia.
Pero además encierra un riesgo aún mayor: la degradación creciente de las libertades individuales de los argentinos.
La democracia argentina ha degenerado una vez mas en kakistocracia, es decir, el gobierno de los peores. Según Aristóteles, la demagogia era la degeneración de la democracia, y la oligarquía, la degeneración de la aristocracia. La concepción aristotélica de las formas de gobierno no incluía la kakistocracia, que también es oligárquica, ya que concentra el poder en unos pocos.
La kakistocracia o gobierno de los peores ha sido definida como un estado de degeneración de las relaciones humanas en que la organización gubernativa está controlada y dirigida por gobernantes que ofrecen una gama que se extiende desde los ignorantes hasta los inescrupulosos.
El Gobierno propone una versión maniquea de la realidad, en la que unos "buenos" (el kirchnerismo y sus aliados) combaten contra los "malos" (ahora llamados "buitres", tanto internos como externos).
El desprecio del gobierno nacional por la libertad de expresión, las instituciones y la independencia de la Justicia, su política comercial arbitraria, su política diplomática conflictiva e inconducente y su dependencia de un clientelismo voraz son antitéticos con el diálogo y la búsqueda de consensos que requiere una democracia que se precie de progresista y moderna. Como los individuos más capaces y preparados no comparten esta manera de gestionar la cosa pública, a medida que avanza en su proyecto autoritario el kirchnerismo sólo consigue reclutar a aquellos con menor preparación y principios pero con ciega ambición. Así, la idoneidad tiende a ser reemplazada por la lealtad incondicional.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner tiene un coro de aduladores, liderado por el jefe de Gabinete, que festejan fervorosamente todos sus discursos y todas sus decisiones, incluso cuando son contradictorias.
En estas circunstancias, no podemos esperar ser gobernados por los mejores, sino por los más mediocres. Y un país gobernado por mediocres nunca podrá ser exitoso. El resultado inevitable será la profundización de una decadencia que ya lleva varias décadas. Y en el peor de los escenarios, la degradación de la democracia que pudimos conseguir en 1983.


Vemos que el diario menos democrático de la historia argentina, que apoyó a todas y cada una de las dictaduras que asolaron nuestro país, nos quiere enseñar qué es un gobierno democrático y qué no. Con el diagnóstico que enarbola sobre el gobierno que más hizo por la economía nacional, sólo deja como alternativa el derrocamiento por cualquier  medio, ya sea legal o no, a través del "modelo" que echó a De La Rúa y Cavallo o al que depuso a Alfonsín. Cualquier solución sería aceptable, preferible a la continuidad de un gobierno tan "despreciado" y "perjudicial" como el que describe La Nación y sus aliados políticos o mediáticos.
Cualquier parecido con los argumentos utilizados (y después desmentidos por la historia) contra Yrigoyen, Perón, Frondizi o Illía no es pura conincidencia...




Más de los denuestos cotidianos (verdaderos o inventados) contra el gobierno del diario que representa el "house organ" del establishment económico de la oligarquía nacional. Por supuesto, muy "democrático". Sin embargo, parece que los buitres no dudan al desmentir al centenario diario...:


Florencia Kirchner también quedó en la mira de los buitres.
Por Hugo Alconada Mon
Puestos a duplicar la apuesta, el fondo NML Capital no se queda detrás del gobierno argentino. Tras avanzar contra Lázaro Báez e YPF en la justicia de Estados Unidos y apuntar contra Cristóbal López y hasta el Bank of China, ahora sus sabuesos van directo al corazón presidencial: buscan activos en el exterior de Florencia Kirchner.
Ahora, la Gran Manzana también sirve de escenario para la nueva búsqueda, dado que Florencia Kirchner vivió en la isla durante un tiempo, mientras estudió en la New York Film Academy. Y los investigadores del fondo buitre quieren saber cómo solventó su estadía e, incluso, dónde vivió. ¿En los dorms de esa academia o en un departamento sobre Park Avenue?
Hasta ahora, los sabuesos de NML recolectaron información sobre un departamento en el 580 de Park Avenue que pertenece a un ex ejecutivo argentino del JP Morgan, Ramón Oliveira Cézar, que años atrás desmintió de manera tajante todo vínculo cuando en 2010 arreciaron por primera vez los rumores.
Desconfiados, los sabuesos decidieron hurgar igual. Al punto de obtener copias de los registros oficiales de ese departamento y la hipoteca que Oliveira sacó con el Citibank hace décadas, entre otros documentos públicos, así como copias de diversos juicios en los que figuró el ex ejecutivo del JP Morgan.
Pero la discutible cacería de datos también pasa por los gastos de la hija presidencial. ¿De dónde sacó el dinero para su viaje? ¿Qué tarjetas de crédito utilizó? ¿Vinculadas a qué cuentas bancarias? ¿El consulado en Nueva York tuvo algún rol? Los buitres se apoyan en un antecedente: el hijo de Sassou-Nguesso pagó muchos de sus lujos con una tarjeta de crédito vinculada a una cuenta negra en Hong Kong.


Los fondos buitre negaron haber investigado los bienes de Florencia Kirchner
Los representantes de los fondos especulativos en conflicto con la Argentina negaron las versiones difundidas por la prensa acerca de que estaban tras la estadía de la hija de la Presidenta en Estados Unidos.
El abogado del fondo buitre NML Capital Robert Cohen, y el representante del grupo de lobby American Task Force, Robert Shapiro, negaron haber comenzado una investigación sobre Florencia Kirchner, la hija de la presidenta Cristina Fernández y Néstor Kirchner.



Y ahora, más editoriales de La Nación -la verdadera conciencia política del establishment nacional- tratando de socavar, deslegitimar al gobierno:


Argenzuela.
El kirchnerismo encontró en la Venezuela chavista el modelo para construir un Estado desmesurado donde la división de poderes brilla por su ausencia.
El kirchnerismo encontró en Venezuela el modelo para construir un Estado desmesurado en una Argentina diminuta. Para hacer de la Argentina una Argenzuela.
Néstor Kirchner advirtió que la soja argentina, como el petróleo venezolano, servía para acumular poder mediante empleos públicos, subsidios tarifarios y estrafalarios, jubilaciones sin aportes, pensiones sin razones, sometimiento provincial y clientelismo popular. Y muchos planes para militar y haraganear antes que para trabajar.
En ambos países, la desmesura presidencial pretendió hacer añicos la división de poderes, la independencia del Poder Judicial y la libertad de prensa. Poco quedó del nombre "República" a la designación oficial de las dos naciones.
Como todo proceso autoritario, aquí y allí se atemorizó a la población con la amenaza de enemigos internos y externos.
Cristina Kirchner, buitres de adentro y buitres de afuera. Al momento de definir aliados, Irán, Siria, Libia y los gigantes Rusia y China fueron los socios dilectos de chavistas y kirchneristas. Esto es, países de una ostensible fragilidad institucional.
Como en todo populismo, en Venezuela y la Argenzuela (nos duele escribirlo así) se destruyó la cultura del esfuerzo y del trabajo, el ahorro y la inversión privada, se politizaron todos los ámbitos del quehacer colectivo y la población fue cada vez más dependiente del Estado.
La inflación genera pobreza, exclusión e inequidad. En Venezuela y en la Argentina, la pobreza supera el 27%. Si la violencia es resultado de la desigualdad, no es de extrañar que la inseguridad haya crecido en ambos países. Entre los venezolanos, la tasa de homicidios es de 53,7 por cada 100.000 habitantes, cuando la tasa promedio mundial es algo inferior a 7. En nuestro país, la tasa es creciente, sobre todo en el conurbano, y es indecorosa la referida a las muertes de agentes policiales. La pobreza y las drogas colocan a la Argentina en la tasa de robos más alta de América, 973 cada 100.000 habitantes, cuando el promedio es de 456.
Las estatizaciones se produjeron por motivos coyunturales o fracasos de gestión, llámense Correo Argentino, Aguas Argentinas, Aerolíneas Argentinas, Tandanor y varias líneas ferroviarias. Luego Kicillof apuntó a YPF, motivado por sus apuros de tesorería. Y desde allí se entrometió en Profértil, Compañía Mega, Petroken y Metrogas.
La expropiación de los fondos de las AFJP permitió a la Anses gastar el ahorro de los jubilados en planes "de cadena nacional" y designar jóvenes camporistas para disciplinar los directorios de numerosas empresas de capital abierto.


Argenzuela.
Cristina Kirchner ha lanzado una ofensiva sobre el sector privado que su marido no hubiese soñado ni menos aún aconsejado. El ministro de Economía, Axel Kicillof, no hubiera durado un instante en el gabinete del ex presidente.
Al negarse a cumplir con la sentencia del juez neoyorquino Thomas Griesa, el gobierno argentino ha ido más lejos que la propia Venezuela. Entre su propia gente y Wall Street, nuestro mentor caribeño ha optado por lo segundo, pagándoles a los tenedores de bonos de manera religiosa
Como en Venezuela, la prensa independiente de la Argentina viene sufriendo persecuciones administrativas y judiciales, además de cepos publicitarios y toda clase de discriminaciones.
 Entre nosotros, el kirchnerismo intentó hacer algo semejante con la ley de medios audiovisuales. Es cierto que aún no se han impuesto aquí las duras multas que sufrieron algunos medios de comunicación y periodistas venezolanos por el simple hecho de difundir la cotización del dólar en el mercado marginal, algo que se encuentra insólitamente prohibido en aquel país. Sin embargo, podemos sospechar con fundamentos que las leyes de abastecimiento y antiterrorista persiguen claramente igual objetivo.
Tal como señalamos en anteriores editoriales, intelectuales, artistas y hasta miembros de una misma familia evitan encuentros personales para evitar roces que puedan ser provocados por la simple divergencia entre sus opiniones políticas. A partir de la concepción oficial de que los adversarios son enemigos, se han reflotado odios y resentimientos como nunca se vieron en nuestro país desde la recuperación de la democracia. No es ni más ni menos que algo que viene sucediendo en la Venezuela chavista desde hace mucho tiempo.
La baja calidad institucional y la falta de adecuados órganos de control que permitan limitar la corrupción pública hermana a ambos gobiernos. Es probable que algunos funcionarios kirchneristas vean con cierta envidia los progresos del chavismo para domar completamente al Poder Judicial venezolano.
El camino hacia la Argenzuela autárquica y endógena será muy duro. Si fuese exitoso, la mayor parte de la población vivirá de recursos públicos y sólo una porción reducida se mantendrá en el sector privado. Posiblemente, tejiendo boinas de color rojo, para enviar a nuestro preceptor, en reconocimiento por las valijas recibidas y por tantas enseñanzas aprovechadas por el mejor discípulo en lograr una Argentina minúscula. Una Argenzuela.


Como dijimos más arriba, La Nación parece sugerir que para detener esta "dictadura" kirchnerista-chavista sólo sirve el derrocamiento a cualquier precio...
Sigamos con más ejemplos del anuncio del fin de ciclo:


Un economista pro buitres insultó a Cristina y a su hija.
En su cuenta de Twitter, Espert escribió: "Flor Kirchner. 'Parece que mi pecado es ser Kirchner'. Y si tesoro bonito, ser una Hija de Puta Literal es jodido".

El economista José Luis Espert.
Según un estudio de la consultora Ejes de Comunicación que recoge hoy el diario El Cronista, el economista fue el tercero con más apariciones en radio y TV durante julio y agosto de este año, debido a la pelea con los fondos buitre.
"Economista. Libre comercio, bajos impuestos, educación e instituciones", se define Espert en su bio de Twitter, donde tiene 34 mil seguidores.
Sobre el conflicto con los buitres, Espert considera que "lo mejor sería pagar aceptando la sentencia y presupuestando el gasto fiscal que significa el resto de los otros 15.000 millones de dólares de deuda" e incluirlo "en el presupuesto de 2015", según detalla el estudio de Ejes. Opina, además, que de haber default la crisis la pagará "la gente".
"No podemos echarle la culpa al juez Griesa. No seamos miserables. Hagámonos cargo de lo que hicimos nosotros, que hicimos un pésimo canje", afirmó en otra oportunidad.
Nota completa


Bajo fuego.
“Cavallo tiene la solución para este problema que sigue empeorando: pagar a los holdouts”, decía en la cuenta de Twitter de los fondos buitre el miércoles. El ex ministro había escrito en el diario norteamericano The New York Times, y los fondos buitre levantaron de allí su consejo desinteresado. Fue en la misma semana que se discutía la ley de pago soberano en el Senado, que no fue respaldada por ninguna de las fuerzas de oposición. Esa misma semana, La Nación había informado que los fondos buitre estaban investigando los supuestos gastos millonarios de Florencia Kirchner en Nueva York y publicaron un informe que, según ese medio, había motivado esa investigación. Los fondos buitre desmintieron a La Nación: no estaban investigando a la hija de la Presidenta. Florencia Kirchner también desmintió al diario de los Mitre. Todos los datos de la investigación eran inventados en la misma semana que se discutía ese proyecto de ley.
La semana pasada, los fondos buitre habían respaldado el paro de Moyano, Micheli, Barrionuevo y la izquierda opositora, que coincidió con el comienzo del debate en comisión de la ley con la que el Gobierno trata de destrabar el pago a los bonistas y evitar una profundización de la crisis de la deuda.
Nadie puede ignorar que existe una campaña de agresión de los fondos buitre contra la Nación. Porque no es el gobierno solamente lo que está en juego cuando se pone en riesgo la reestructuración de la deuda. Pero también es cierto que la denuncia de los fondos buitre en Nevada se originó en una supuesta investigación del Grupo Clarín. Igual que la investigación inventada del diario de los Mitre sobre los gastos de Florencia Kirchner, con la reveladora excusa –después desmentida– de que la estaban haciendo los fondos buitre. Si se suman las afirmaciones de Cavallo en The New York Times a toda esta serie de denuncias, en los mismos días en que se discutía la ley de pago soberano, surge un escenario de proximidades, roces y confluencias, de colaboraciones y aprovechamientos mutuos para agredir a la posición argentina.
Un desafío estratégico, una pelea de carácter nacional y probablemente la más importante que encare la Argentina en mucho tiempo. Un escenario complejo y difícil, que requiere el mayor consenso interno posible para afrontarlo. En esa pelea, la oposición eligió estar ausente. O, como en el caso del partido de Mauricio Macri, directamente plantea someterse a las exigencias de los fondos buitre.
La posición argentina en esta disputa tan amplia, y en la que cuenta con importantes aliados, adolece de dos factores en contra. En primer lugar, los corresponsales internos de los fondos buitre, como se ve en las campañas del Grupo Clarín y el diario La Nación. Y el otro factor es la deserción de las demás fuerzas políticas, que en vez de buscar un lugar en esa disputa han preferido mirar hacia otro lado.
Con la honrosa excepción del senador de la UCR, Nito Artaza, en el debate del proyecto de ley de pago soberano, toda la oposición prefirió perder tiempo en chicanas contra Boudou. Después votaron en contra o se abstuvieron. Dejaron al Gobierno solo en esa pelea. Hay dirigentes que han hablado mucho contra la deuda, pero evitaron cualquier protagonismo contra los fondos buitre, que son la expresión concreta de la amenaza contra la que tanto han declamado. Dirigentes de la izquierda opositora, del socialismo santafesino e incluso de la UCR, todos han mostrado más encono hacia el Gobierno en esta pelea contra los fondos buitre, que hacia los especuladores que atacan al país.
Nota completa


Como vemos, esta versión del tantas veces anunciado “fin de ciclo K” es una especie de refrito de pronósticos, acusaciones y críticas contra un gobierno que no deja de desobedecerlos en la práctica, y se obstina en respetar su propia agenda política. Pero esta vez el ataque no sólo proviene de los “factores internos” habituales sino que cuanta con una fuerte ofensiva de lo peor de las finanzas internacionales. Sin embargo, lo que sorprende también es el contraste entre el amplio apoyo institucional internacional que tiene la posición del gobierno y el escaso acompañamiento de las fuerzas políticas opositoras internas, lo que marcará en la historia nacional un baldón para quienes se mantienen al margen o directamente se colocan en la vereda de enfrente de los intereses nacionales del momento, ya sea por posicionamientos electorales coyunturales o ciegos prejuicios ideológicos.
El desafío de la hora es pensar en el cortísimo plazo electoral o en el largo plazo de la economía argentina de las próximas décadas donde, los mismos que juegan junto a los adversarios de la economía y la democracia nacional, aspiran a gobernar los destinos del país que puede caer en un pozo similar al de 2001.


Como final, ofrecemos un toque de anticipación en relación a posibles hechos y actos que invoquen el mentado fin de ciclo kirchnerista en los días por venir. En la siguiente nota de Basurero Nacional, ya enumerábamos la receta desestabilizadora que se podría utilizar contra el gobierno. Nota que hoy cobra una actualidad renovada ante este nuevo estreno de saga del Fin de Ciclo K...:




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